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Directora del Departamento de Consultoría, Calidad e Innovación y Responsable de Programas Socioeducativos en la empresa Hartford

LoretoAranda2En esta ocasión Loreto se presenta personalmente y esto es lo que nos cuenta de ella misma: Castiza de Lavapiés, de toda la vida, y en el barrio en el cual “nació y creció” mi vocación como Trabajadora Social, en lo comunitario, entre multitud de culturas distintas, entre vecinos de toda la vida, y los nuevos, los recién llegados o los no tan recién llegados, pero “diferentes”. Empecé como voluntaria en la Asociación de Vecinos y actualmente, trabajo como Directora del Departamento de Consultoría, Calidad e Innovación y como Responsable de Programas Socioeducativos en la empresa HARTFORD S.L, entidad privada dedicada al diseño, ejecución y evaluación de programas y proyectos de carácter integrador como apoyo y seguimiento de la gestión, principalmente de administraciones públicas y entidades privadas.

Soy Diplomada en Trabajo Social (Escuela de Trabajo Social de la Universidad Pontificia Comillas, promoción del 92) y Licenciada en Psicología (UAM), Máster en Migraciones y Relaciones Intercomunitarias, Máster en Exclusión Social, Integración y Ciudadanía, y Experto Europeo en Calidad y Medio Ambiente. Me he formado en Dirección y Gestión de Organizaciones y Centros de Servicios Sociales. He sido docente desde 1997 en el ámbito universitario y de consultoría social. He participado en congresos nacionales e internacionales, así como en publicaciones especializadas. He dirigido diferentes proyectos de intervención social comunitaria en Madrid: Coordinadora del SEMSI (Servicio de Mediación Social Intercultural), Directora de un piso de acogida para mujeres que sufrían violencia de género. Actualmente cursando estudios de Doctorado. Desde 2008 soy profesora de Trabajo Social en la Universidad Pontificia Comillas (he vuelto “a casa”) impartiendo diferentes asignaturas en el marco de Trabajo Social y en la supervisión de prácticas profesionales de los estudios de Grado de Trabajo Social.

¿Qué te llevó a estudiar Trabajo Social?

Desde siempre había realizado labores como voluntaria con personas con algún tipo de problemática social, y fui teniendo contacto con Trabajadores/as Sociales cuyo trabajo fui conociendo y me fascinaba lo que hacían, como profesión, como vocación, como forma de vida… Una frase de Bertolt Brecht, escuchada en voz de Silvio Rodríguez: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.” Y yo quise ser imprescindible.

¿Por qué elegiste Comillas?

No puedo dejar de mencionar a Santa Lázaro, Profesora de Trabajo Social en Comillas, vecina y amiga, que fue la que me habló de la universidad, de su valor añadido, de su prestigio, de la concepción innovadora de la profesión de Trabajo Social, de la realización de prácticas de nuestra profesión en los diferentes ámbitos... Según me contaba, sentí que podía ser mi lugar y, efectivamente, lo fue y lo viví intensamente. Siempre se lo agradeceré. Y en aquel tiempo, tras pasar por una entrevista, que actualmente no se hace, Comillas me eligió a mí. Y lo viví como un privilegio y una oportunidad.

¿Qué te trae mejores recuerdos de tu paso por la universidad?

Desde el primer día, las compañeras y compañeros, los profesores, los debates y discusiones que nos hacían pensar, leer, crear opinión, etc. sobre los cambios y transformaciones sociales que acontecían en ese momento como la caída del Muro de Berlín, y que de alguna manera, éramos protagonistas desde las aulas, desde los pasillos y jardines en pequeños corrillos, desde la capilla, en la cafetería (con Antonio como “apoyo” a nuestras intensa jornadas de trabajo). El ambiente de Comillas envolvía. La mayoría teníamos intereses comunes, sueños e ilusiones compartidos para hacer un mundo un poquito mejor. Recuerdo el primer día en el Aula Magna, la cálida bienvenida y el desafío al que nos enfrentábamos: transformar la sociedad con y desde la sociedad. Aún recuerdo… El día siguiente al asesinato de los seis jesuitas de la UCA en El Salvador (entre ellos Ignacio Ellacuría), tuvimos los estudiantes de las diferentes carreras, la iniciativa de hacer una sentada en el hall de entrada de la universidad, rindiendo un homenaje a las víctimas. Un silencio impresionante. Y a pesar de que solo llevaba dos meses allí, fue tan impactante y conmovedor, que todos nos sentimos unidos y parte de un todo cuyo nombre era Comillas.

¿Conservas amistades de aquella época?

Por supuesto, ahora que soy profesora, tengo relación con los que fueron mis profesores (hoy colegas), con compañeros de promoción, y de otras promociones. Este año nos hemos reunido en el campus con motivo del 25 aniversario de promoción, en un acto muy emotivo. Y con otros compañeros y compañeras, que vas encontrando en el mundo laboral, que desarrollan su labor como Trabajadores/as Sociales en los diferentes ámbitos y organizaciones. Algunos de ellos hoy acogen alumnos en prácticas, a los cuales superviso, y seguimos compartiendo proyectos, ideas, incluso sueños (los de antaño, y los de ahora).

¿Qué valoras de haber estudiado en la universidad? ¿Qué te ha aportado la formación que recibiste en Comillas para poner en marcha tu proyecto profesional y personal?

Valoro la apertura a la diversidad, a lo diferente, a saber que las personas podemos y debemos transformar el mundo y la sociedad con nuestros recursos, con nuestra fuerza. Me ha aportado conocimiento y método en mi quehacer profesional, el valor y la fuerza de trabajar en equipo, curiosidad y esfuerzo. Valores como la solidaridad, la justicia social, la equidad, la corresponsabilidad, el compromiso, el respeto... Descubrí durante mis años de estudiante, y aún hoy lo tengo presente en mi trabajo, que la creatividad es conectar cosas, personas, crear redes en el marco de lo social, la importancia de la relación con el otro, la ayuda mutua, la escucha activa, el enriquecer la vida de las personas, etc. Aprendí a trabajar con personas, con usuarios de los servicios sociales que los son en un momento y unas circunstancias de sus vidas, pero en definitiva, personas con sentimientos, necesidades, esperanzas, sueños y ambiciones. Y esto me enriquece como profesional, pero también como persona. Comillas fue, es y será una oportunidad.

¿En qué consiste tu trabajo?

Actualmente además de acompañar a los alumnos en su último curso en Comillas en dos de sus asignaturas, dirijo el Departamento de Calidad e Innovación en la empresa Hartford. Desde 2006, vimos necesario crear un Sistema de Calidad (y calidez) total, y mejora continua en nuestra gestión e intervención del día a día. El departamento de calidad lo concebimos como transversal a toda la plantilla de trabajadores de la empresa (nos ponemos al servicio de los diferentes profesionales que trabajan en la organización) y a todos nuestros servicios. Tratamos de innovar en lo cotidiano, de dar ideas nuevas y creativas en los proyectos que gestionamos y en los que participan personas, colectivos con unas determinadas necesidades, y cuyos perfiles son cambiantes al ritmo de las transformaciones sociales: nuevas necesidades, demandas diferentes, etc. El objetivo de mi trabajo es que todos los procesos que se dan en la organización deben estar conectados, deben aportar “valor añadido”, tendiendo a la excelencia en nuestra relación con el cliente (privado y/o público), en nuestro trabajo con las personas, desde el diseño de cada proyecto, a la evaluación de los mismos. Diseñamos los procedimientos que sirven de guía de trabajo para los profesionales de Hartford, por lo que el trabajo en equipo es fundamental. Participo en el diseño de proyectos sociales, en la puesta en marcha, en su ejecución, y por supuesto en la evaluación como forma de innovar, de recrear, de rediseñar proyectos y/o servicios que dan respuesta a nuevas realidades. Mi cometido principal es crear “cultura de calidad” en Hartford, además de garantizar que hacemos bien el trabajo, debemos evidenciarlo, diseñar nuevos modelos de trabajo, metodologías, formas de intervenir y gestionar innovadoras.

¿Por qué crees que es importante seguir manteniendo el vínculo con la universidad aunque hayas terminado tus estudios hace años?

Indudablemente es una forma de compartir experiencias que nos sirven a todas y a todos. En nuestra profesión debes seguir formándote y Comillas te brinda muchas oportunidades. En mi caso, me siento afortunada de trabajar y poder aunar a través de mi experiencia ambas realidades: conectar lo teórico y académico, con la práctica profesional. Cada año llevo a los alumnos de 4º curso del grado de Trabajo Social a Hartford, para que vivan “en directo” la asignatura que imparto en el aula, que escuchen de otros profesionales las realidades con las que se van a encontrar en un futuro próximo, la importancia de la formación tras finalizar sus estudios de grado, y otros aspectos que les puede orientar hacia salidas profesionales. A la vez, los estudiantes nos muestran otros puntos de vista, ideas nuevas, incertidumbres y preocupaciones que nos sirven para el diseño de nuevas formas de trabajo, modelos, etc. Es fascinante tener la posibilidad de “dar a la universidad” y “recibir de la universidad “.

¿Cómo ha cambiado la universidad? ¿Cómo se ve desde fuera y desde dentro?

Comillas ha cambiado mucho desde que estudié allí. Ha incorporado nuevas tecnologías, metodologías de trabajo, nuevas titulaciones, etc. las aulas y el campus en general, facilitan el estudio, el encuentro, el debate y la innovación. Y es tarea de todos y todas, docentes y alumnos, hacer que sea viva, comprometida, con calidad, impulsora, que siga siendo una oportunidad y un referente para nuestros estudiantes, antiguos alumnos y profesionales.

¿Qué consejo le darías a otro #YoSoyComillasAlumni que esté comenzando su vida profesional?

Que empieces aunque no sepas por dónde empezar: Una cabeza llena de miedos, no deja espacio a los sueños ni a los retos. La formación no termina cuando empieza la vida profesional, integra ambas: que no dejes de aprender y aprehender, de buscar y curiosear, que no pierdas el vínculo con la universidad, con compañeros y profesores, que crees tu propia red, que leas mucho, escuches, opines, debatas, asistas a congresos, a jornadas, etc. Hazte un hueco y un lugar en la profesión. Piensa que tienes mucho que aportar, además de recibir: juventud, frescor, actualización, innovación, fuerza, etc. Que disfrutes de lo que hagas, y cuando lo hagas, hazlo disfrutando. Haz lo que amas, lo que te llena y te gusta. Nuestra profesión de Trabajo Social nos da la posibilidad de vivirla con pasión, de posicionarnos ante la sociedad y la vida en general, nos hace crecer desde valores como la solidaridad, el respeto, el compromiso, la justicia, la calidad y la calidez. Un consejo de Steve Jobs que comparto con mis alumnos de 4º curso “Tienes que confiar en algo. Tu instinto, tu destino, tu vida, tu karma, lo que sea. Este enfoque nunca me ha fallado y ha marcado toda la diferencia en mi vida”. A qué más…