Para utilizar las funcionalidades completas de este sitio es necesario tener JavaScript habilitado. Aquí están las instrucciones para habilitar JavaScript en su navegador web.

91 542 2800  Contactar arrow 02

  • Twitter
  • Facebook
  • Google+
  • YouTube
  • Instagram

Isabel y Miguel Asensio son dos hermanos, antiguos alumnos de Comillas ICAI, dispuestos a cambiar el mundo a golpe de redondeo. Juntos han creado redonDando, una asociación sin ánimo de lucro que nos propone invertir esos céntimos que nos sobran a diario en microdonaciones destinadas a proyectos solidarios.

Texto: José Ganga. Foto: José Ángel Molina.

redondandoweb

P

ongámonos en situación. Vas a comprar algo y te piden 3,43; 6,78; 15,91. Con frecuencia, despreciamos esos céntimos, no les damos valor. Pues bien, ahora imagina que destinamos esa pequeña cifra a un fin solidario. Un céntimo solo no puede hacer mucho pero la suma de muchos… Eso es, precisamente, lo que propone redonDando, una asociación sin ánimo de lucro creada por dos hermanos, Isabel y Miguel Asensio, ingenieros por Comillas ICAI. “La idea de redonDando no es nueva; desde 2009 surgen iniciativas similares en varios países de Europa, como Inglaterra (5,5 millones de euros), Alemania (5 millones de euros), y Francia (3 millones de euros), consiguiendo en estos dos últimos países una donación cada seis y 15 segundos. En Alemania, a día de hoy, se han efectuado más de 140 millones (más de cinco millones de donaciones al mes y una donación cada dos segundos) por un importe total de 6.645.376 euros en solo cuatro años”, comentan.


"Pensamos que el redondeo es una forma sencilla de integrar la solidaridad en el día a día de la gente"


Un modelo transnacional

“Cuando descubrimos hace dos años el potencial enorme del redondeo y el impacto social que estaba teniendo en estos países decidimos ‘importar’ el modelo y desarrollarlo aquí. Cada vez más, la sociedad civil exige a las empresas que sean éticas, reflejen sus hábitos y expectativas”. Miguel e Isabel creen que millones de personas estarían dispuestos a ser solidarios si se les propone una forma fácil, asequible y poco invasiva de hacerlo. “De ahí que el redondeo, un pequeño gesto, sea una forma muy sencilla de integrar la solidaridad en el día a día de estos millones de personas”.

Ambos son ingenieros industriales graduados en Comillas ICAI y desarrollan su “otra” actividad profesional en el sector energético. Isabel trabaja en Endesa y Miguel es investigador en el campo de energías renovables. Además, Isabel ha colaborado durante muchos años con la Fundación de Ingenieros de ICAI en el desarrollo de varios proyectos de electrificación de zonas rurales aisladas en Sudamérica y potabilización en África, soporte en implementaciones tecnológicas en Colombia (con Entreculturas), o la evaluación del impacto de microcréditos a mujeres en Senegal. Para ellos, haber tenido la posibilidad de cursar sus estudios en Comillas ICAI es sinónimo de una serie de valores morales que han impregnado su carácter. De estos valores destacan, sobre todo, la dedicación al trabajo, la visión estratégica, y, sobre todo, el compromiso. “Con el paso de los años, valoras más la importancia de la formación recibida en ICAI, tanto a nivel técnico como en valores adicionales de perseverancia, compromiso y solidaridad”, apuntan.


"Donando tan sólo unos céntimos… en un año alcanzaríamos ¡el millón de euros de recaudación!"


Juntos somos más

Afirman que ser hermanos, emprendedores y solidarios es un plus. “La familia puede ser tu mejor aliado si sabes aprovechar lo que te ofrece. En nuestro caso, poder colaborar en el desarrollo de este proyecto ha sido fundamental. Nos hemos apoyado en los momentos duros y hemos disfrutado juntos los éxitos, y, además, hemos profundizado mucho en nuestra relación”, confirman.

Siempre lo tuvieron claro: “No hay nada más gratificante que trabajar en algo que te apasiona y más si tienes la oportunidad de hacerlo en familia. Teníamos una idea potente que podía ayudar a cambiar el mundo, estábamos en un momento personal que nos permitía desarrollarla y siempre habíamos tenido la voluntad de hacer algo juntos”. Juntos esperan convencer a una decena de cadenas de distribución de implantar su solución.

“Con una estimación de 1.000 transacciones diarias y un 20% de participación en el redondeo…donando tan sólo unos céntimos… en un año alcanzaríamos ¡el millón de euros de recaudación!”, aseguran entusiastas. “El redondeo está asentado en nuestro día a día…todos nos hemos visto jugando en el surtidor de gasolina a llegar a una cifra redonda, en el ticket de la compra o en cualquier transacción cotidiana. Nuestros próximos objetivos son seguir creciendo en este proyecto, convirtiendo a empresas y ciudadanía en motores del cambio social”, rematan.