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Sara Sánchez es coordinadora de trasplantes en la ONT (Organización Nacional de Trasplantes)

SaraSanchezBercedo¿Cómo llegó a esa posición?

Desde que finalicé la carrera (1999)  trabajé como enfermera en la Unidad de Nefrología, Diálisis y Trasplante Renal del Hospital La Paz de Madrid, inicialmente con contratos temporales, hasta el año 2006 que tomé posesión de una plaza fija en la Comunidad de Madrid tras una oposición. El área de mi trabajo que más me apasionó, siempre, fue el trasplante. En 2010 surgió una plaza como coordinadora de trasplantes en la sede central de la ONT, requerían un perfil específico: estar en posesión de plaza fija, diez años mínimos de experiencia en una Unidad de Trasplante o UCI, dominio del inglés y aptitudes para la docencia. Cumplía todos los requisitos y entregué mi CV. Días más tarde me convocaron para una entrevista y un mes después me comunicaron desde la ONT que había sido escogida para el puesto de coordinadora de trasplantes. Solicité la comisión de servicios en el Hospital La Paz, que es donde estaba ubicada mi plaza, se me concedió y desde noviembre del 2010 hasta la fecha desempeño funciones como coordinadora de trasplantes en la ONT. Además, en 2013, entré a formar parte del grupo de docente del curso “Comunicación en Situaciones Críticas” que se imparte a nivel nacional desde la ONT.

¿Qué importancia da a su formación como origen de su éxito?

Muy alta. Durante mi periodo universitario recibí una formación académica de muy elevada calidad, tanto teórica como práctica. Además, no solo se nos formaba para ser buenos profesionales a nivel técnico, se daba mucha importancia al aspecto humano. Siempre se nos inculcó y se nos enseñó a mirar, a tratar al paciente desde una visión integral y muy humanizada. Estoy muy orgullosa de haber estudiado en la Universidad Pontificia Comillas.

¿Cómo fue su experiencia en la Escuela de Enfermería y Fisioterapia “San Juan de Dios”?

Muy buena, siempre recuerdo mis años universitarios con especial cariño. Tanto de los profesores de las clases teóricas y los tutores de las prácticas, como de mis compañeros.

¿Qué otros aspectos destacaría de la universidad? ¿Le formó en valores?¿Valores de vanguardia e innovación?

Sí. A veces, bastaba con  observar la labor diaria de los hermanos de la Orden San Juan de Dios con los pacientes del Hospital de Ciempozuelos. Es admirable dar tanto, tantísimo a cambio de nada. Tan solo les movía la solidaridad y la ayuda al necesitado. Además de transmitirnos la importancia de un trato humanizado a los pacientes y familiares, también se nos mostró el amplio abanico que tiene la carrera de Enfermería, se nos descubrió que no solo existía el aspecto asistencial, también se nos enseñó que una enfermera puede desempeñar funciones de docencia, investigación, gestión o coordinación.

¿Conserva aún amigos de su período en esta institución?

Sí, conservo amistades de aquel periodo. Algunos de ellos están desempeñando funciones de supervisión y gestión en distintos hospitales, otros han llegado a ser doctores y otros desempeñan funciones como docentes en la universidad o tutores de prácticas en diversos hospitales.

En su época de estudiante ¿podía imaginarse que en el futuro tendría un cargo de responsabilidad dentro de una organización que es referente a nivel mundial?

Lo cierto es que no, y estoy muy orgullosa de formar parte de esta gran cadena humana del mundo de la donación y el trasplante. Tengo la suerte de formar parte de un equipo referente a nivel mundial. Los que trabajamos en este mundo, cada día, sacamos vida de la muerte y eso es un gran milagro, que se produce a diario, gracias a la solidaridad del ser humano.

¿Qué consejos podría dar a los estudiantes de Comillas en la actualidad que quieran dedicar su carrera a la salud y el cuidado de los demás?

Les aconsejaría que aprovechen al máximo toda la formación tanto académica, como de valores y principios que se les está brindando.  Les diría que amen y se apasionen en su día a día porque que estar tan cerca de la enfermedad y con personas que sufren debería ser más una vocación que un trabajo. Les diría que van a ver y sentir situaciones muy duras pero que van a tener la gran suerte de poder ayudar a muchas personas que siempre les recordaran por estar ahí y responder como debían justo cuando más lo necesitaban.

Muchas gracias, Sara, por tu profesionalidad y entusiasmo, por tu colaboración con la universidad y con Comillas Alumni. Es un placer tenerte entre nuestros #YoSoyComillasAlumni.