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 María es cofundadora del Centro de Terapias Vínculo

mariacontrerasCanaria de nacimiento, siempre le ha gustado viajar, leer, estudiar, hacer deporte y conocer gente. Ha estudiado un año en USA y otro en Bélgica, en palabras suyas “Han sido dos de las mejores experiencias de mi vida”.

Es terapeuta por vocación, abandonó E-2 en Comillas ICADE para estudiar psicología en Comillas y es cofundadora del Centro de Psicoterapia Vínculo, especializado en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). Su frase favorita, de actitud ante la vida es: “Hay dos palabras que abren muchas puertas: TIRE Y EMPUJE”

¿Qué te llevó a estudiar Psicología?

En BUP tuve una profesora de filosofía que me encantaba, ella se dio cuenta de que disfrutaba muchísimo de su asignatura y me advirtió que no era filosofía sino psicología.

¿Por qué elegiste Comillas?

Los primeros libros de psicología que empezaron a interesarme eran muy existencialistas, recuerdo “El hombre en busca de sentido” de Victor Frankl o “Miedo a la libertad” de Erich Fromm. Yo estaba estudiando E-2 en ICADE y me daba cuenta de que ese no era mi sitio, que no me gustaba el tipo de trabajo para el que me estaba preparando ni las asignaturas que estudiaba, que quería ser psicoterapeuta. Cuando empecé a investigar universidades solo Comillas hablaba de psicoterapias más cercanas al existencialismo, era mucho más plural y se hablaba de psicología humanista. El resto seguían un único marco teórico, el cognitivo conductual.

¿Qué te trae mejores recuerdos de tu paso por la universidad?

El cambio de facultad, disfrutar como disfrutaba estudiando fue un cambio que no me esperaba. Mis compañeros, los profesores, el becario del centro de cálculo que ahora es mi marido. Como había estudiado durante dos años una carrera que no me gustaba el llegar a psicología y que superase mis expectativas…bueno, fue sentir que había dado con mi vocación.

¿Conservas amistades de aquella época?

Muchísimas, recuerdo a más de un profesor enfadado con las notas, teníamos la nota media más baja que otros cursos, no se lo esperaban de nosotros ya que teníamos muchísimas inquietudes. La mayoría hacíamos voluntariados, grupos de crecimiento, asociaciones…  teníamos muchos intereses en común, eso une mucho a las personas, nos vemos con muchísima frecuencia, con algunos semanalmente.  Con varios profesores también guardo un trato muy cordial.

¿Qué valoras de haber estudiado en la universidad? ¿Qué te aportó para tu proyecto personal y profesional? ¿En qué te ha ayudado la formación que recibiste en Comillas para poner en marcha tu proyecto?

Lo que más valoro fue la diversidad de encuadres,  a la psicología se puede acceder desde varios enfoques o marcos teóricos, en Comillas te hablan de todos ellos para que puedas ver desde cual puedes trabajar mejor. Terminas la carrera con una idea clara de por donde quieres seguir formándote, porque en esta profesión nunca terminas de formarte. Creo que esta idea de no dejar de estudiar y buscar la excelencia académica es muy “comillensis”. La facultad tiene una tradición humanista con auténticos maestros como profesores, yo luego hice la especialización con ellos, me cuesta explicarlo: en realidad me entiendo y me acepto mejor gracias a la formación. Nuestro proyecto también tiene un vertiente social (terapia social, o a bajo coste) y psicoeducativa (charlas a colegios), eso está muy relacionado con el espíritu de mi clase que fue potenciado por  nuestros profesores.

¿Cómo surgió la idea de crear el Centro de Psicoterapia Vínculo? ¿Qué es lo que os caracteriza como centro? ¿En qué os diferenciáis de otros?

Yo había empezado a trabajar nada más acabar la carrera en un centro de psiquiatría y psicología porque un profesor me había dado el chivatazo de que buscaban gente. Fueron unos cinco años intensos de trabajo y aprendizaje, pero llegó un momento en el que no dábamos abasto, ni yo ni otras tres compañeras. Al trabajar por cuenta ajena no decidíamos el número de pacientes al día, ni si queríamos derivar algún paciente porque sentíamos que no lo hacíamos bien y no teníamos días libres para hacer formación… en realidad nos montamos por Vínculo porque no teníamos alternativa, era eso o dejar de ejercer. El Centro de Psicoterapia Vínculo es un centro especializado en el tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), nació como un espacio de cuidado para los pacientes y sus familias, con  un método integral en el que no se trabaja solo el síntoma de esta enfermedad (el dejar de comer y los atracones o los vómitos) sino todo aquello, más profundo, que mantiene la enfermedad y que si no se trabaja dará lugar a recaídas recurrentes. Vinculo también es un espacio de cuidado para las terapeutas, con tiempos para estudiar y para supervisarnos. Es mucho más creíble explicarle a un paciente lo importante que es cuidar los espacios, aprender a decir basta, apoyarse y confiar en los demás cuando tú lo practicas.

¿En qué consiste tu trabajo? ¿Cómo es tu día a día? ¿Aplicas en tu trabajo lo aprendido en la universidad?

Nuestro trabajo tiene dos vertientes. Por un lado somos un centro asistencial donde hacemos terapias individuales, familiares, de pareja y de grupo. Y por otro lado somos un centro de formación específico para psicoterapia de enfoque sistémico en TCA. Un día a la semana nos juntamos las socias para ver temas de empresa y supervisión de casos entre nosotras, dos veces al mes hacemos supervisión externa. El resto del tiempo lo dedicamos a la terapia y la formación de nuestros alumnos en prácticas.

¿Cuál es vuestra aportación a la universidad como tutores de prácticas de alumnos de Comillas? ¿Qué importancia le dais a este tema en el centro?

Creo que nuestro punto fuerte es que hacemos una atención muy centrada en el alumno. Primero entran a escuchar cómo hacemos terapia las personas del centro, estos casos se llevan a dos tipos de supervisiones. La primera es la supervisión teórica del caso desde el enfoque sistémico. La segunda supervisión es la de los alumnos como terapeutas: ¿qué dificultades personales les despierta el caso? ¿Cuáles son sus puntos fuertes? Es decir, no solo formamos a los alumnos a nivel teórico sino que les ayudamos a explorarse como terapeutas. Cuando vemos que el alumno está preparado pasa a tener un caso que se graba y se supervisa de igual manera, visionando el video junto con el grupo de alumnos. La importancia de la formación es inconmensurable, tratamos un tipo de patología muy específica que necesita una forma de actuar muy concisa. Las personas con un TCA son la población psiquiátrica con mayor índice de mortandad, ya sea por fallo cardiaco por la inanición típica de la anorexia o por descompensación electrolítica generada por los vómitos de la bulimia purgativa o, tristemente, por la alta tasa de suicidios ya que el nivel de sufrimiento que conlleva el TCA es abrumador. Por eso hacen falta profesionales con formación específica para tratar esta patología.

¿Has vuelto por la universidad? ¿Qué encuentras cuando regresas? ¿Cómo ha cambiado la universidad? ¿Cómo se ve desde fuera?

He vuelto a cursos, a impartir clases e incluso a tomar café con mis compis de clase. ¡Ahora los alumnos me parecen jovencísimos! Y resulta que es que yo estudié en el siglo pasado… todo es mucho más nuevo, las aulas me dejan impresionada, y nadie fuma por los pasillos. Pero nuestros alumnos de master están encantados con el profesorado y las materias por lo mismo que estaba encantada yo, la diversidad de enfoques, así que aunque cambien las formas las inquietudes perviven.

¿Qué consejo le darías a otro #YoSoyComillasAlumni que quiera poner en marcha un nuevo proyecto?

Que se plantee que cualquier proyecto, con un poco de buena suerte, es una carrera de fondo y que hay momentos muy difíciles que se pasan mucho mejor en compañía de gente en la que confías. Busca unos buenos socios que sean fiables no solo a nivel laboral, lo cual es imprescindible, sino también a nivel personal, porque hay muchas posibilidades de que se conviertan en familia de elección. Dedica espacio y tiempo a cuidar tu negocio, reúnete de manera frecuente para hablar con los socios y habla desde el respeto de tus diferencias con ellos. Sé generoso y pide lo que necesites.